Todo cambia

 "Todo cambia" es el título de  la más conocida canción que interpretó Mercedes Sosa, fue escrita por Julio Numhauser en 1982 auxiliado en Suecia, tras el golpe militar en Chile.

Pero no estoy aquí para relatar la historia de la canción sino para contar mi historia personal, esta canción recuerdo que la cantaba mi mamá cuando yo era niña, tendría entre 6 u 8 años, la canción menciona que todo siempre está en constante cambio, que todo será siempre distinto, mi mamá le daba un tono de triste separación del amor. 

Mi madre es una mujer muy fuerte, tuvo 4 hijos y dos trabajos como maestra, de niños vivimos con ella y mi abuelo materno, porque se divorció cuando yo tenía un año de vida, aproximadamente. Me cuentan que la historia con mi padre fue de violencia física hacia mí  y hacia mis 3 hermanos mayores. Ella juntó evidencia suficiente para pedir la demanda de divorcio (en aquellos años era necesaria la evidencia, hoy ya no).

Me crié sin padre, pero con un abuelo amoroso, que el próximo 20 de octubre cumplirá ya 22 años de fallecido, vivimos una depresión de la cual creo que nunca salimos. Y yo me juré que no me casaría y no tendría hijos, pero conocí al hombre que pensé sería un buen padre y una buena pareja, pero hoy me doy cuenta que puse en él demasiadas esperanzas y expectativas: fidelidad, seguridad, buen proveedor, inteligente,  visionario, escritor y buen profesionista. Claro con bemoles como todos.

Hace menos de dos semanas corroboré que me era infiel...

No uso la expresión "descubrí" porque el año anterior encontré evidencia de la infidelidad, al enfrentarlo lo negó... yo le creí, le propuse seguir juntos pero yendo a terapia y que se hiciera exámenes de sangre (por supuesto). Nunca hizo ninguna de las dos cosas.

Hoy sé que debo tomar camino distinto al que me había planteado con él, ¿pero cómo iniciar esa separación tan necesaria que debe haber?. Tenemos una hija hermosa que sufrirá mucho por la separación. Pero para mí esta relación está muerta en vida.

Andamos como sombras, yo lloro todos los días y es mejor así, es más sano que andar teniendo ataques de ansiedad.

Lo cierto es que ya no le creo cuando me dice que va a trabajar. Lo hacía y se iba a otras andanzas... Me taladra la mente andar pensando fechas, horas, lugares, personas, posturas.

Seguro hubo un vacío en él desde que lo diagnosticaron, quise que nuestro amor y nuestra familia fueran su ancla, no pude estar más equivocada, su felicidad no dependía de mí o de nosotras.

Ando bajoneada, escuchando musiquita triste de separaciones. Fueron 19 años de mi vida a su lado. 

19 años, una hija hermosa, una casa, una perrita.

Es un padre amoroso,y no quiero que mi hija crezca sin su amor y su guía, pero yo no puedo con este dolor. Estoy dispuesta a muchas cosas, pero creo que debo de hacerle caso a mi sentir y dejar ir esta relación, darle el punto final en buenos términos, porque como cantaba Mercedes Sosa.

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